AVISO: Estos tributos son creaciones de fans y no representan declaraciones oficiales de Dimash Qudaibergen, su equipo ni de ninguna organización. Están escritos con espíritu de diversión, creatividad y sincera admiración.
COMUNICADO IMAGINARIO DE
Dimash Qudaibergen
PARA TODOS LOS DEARS DEL PLANETA
(y de algunos planetas vecinos)
Queridos Dears:
He observado con gran atención que, cada vez que anuncio un concierto, algunos de vosotros entráis inmediatamente en un estado que podría conocerse como:
«Modo Sherlock Holmes».
En cuestión de minutos aparecen mapas, teorías, cálculos, brújulas, telescopios y personas analizando la inclinación de la Tierra para averiguar el nombre del estadio, el precio de las entradas y cuándo se iniciará la venta.

Por ello, me veo en la obligación de recordaros algo muy importante:
Cuando anuncio un concierto, mi intención principal es que seáis felices.
Sí, felices.
No que estudiéis el nombre del estadio utilizando fotografías tomadas por satélites.
No que calculéis el precio exacto de la entrada basándoos en la posición de Saturno.
No que analicéis el grosor de las letras del cartel para deducir la fecha de venta de entradas.
Todo eso llegará cuando tenga que llegar.
O sea: Soon.
Los precios llegarán.
Las entradas llegarán.
Los horarios llegarán.
Los anuncios llegarán.
Incluso puede que lleguen antes que algunas de las teorías que estáis elaborando.
También he observado otro fenómeno extraordinario:
Algunos Dears intentan determinar a quién quiero más según la ciudad elegida para cada concierto.
Queridos míos…
No funciona así.
Si anuncio un concierto en una ciudad, no significa que quiera menos a las demás.
Del mismo modo que, si me como una manzana, no significa que me gusten más las manzanas que las peras. Os quiero a todos por igual.
A los que viajan miles de kilómetros para verme y a los que me acompañan desde casa.

Por lo tanto, os propongo un plan revolucionario:
Si podéis asistir al concierto, dedicad vuestra energía a preparar maletas, buscar alojamiento, reservar vuelos y comprobar por quinta vez que vuestro pasaporte sigue exactamente donde estaba hace diez minutos.
Si no podéis asistir, preparad los horarios del directo, las provisiones, las bebidas, los pañuelos y el cargador del teléfono.
Precisamente por eso permito los directos.
Porque quiero que todos mis Dears puedan estar presentes, sin importar la distancia.
Y quién sabe…
La tecnología avanza muy deprisa.

No puedo prometer nada, pero tampoco descarto que algún día consiga salir de la pantalla, atravesar el wifi, cruzar el salón y abrazar personalmente a los Dears que no pudieron asistir.
Mi equipo me ha pedido que no lo intente.
Pero ya sabéis que nunca he destacado por ser especialmente obediente.
Con todo mi cariño,
Vuestro Dimash
POSDATAS ADJUNTAS: (cosas que mi equipo me dijo que no añadiera a este comunicado)
P. D. 1:
Si os descubro midiendo mapas con una regla sobre la pantalla del móvil para saber antes que nadie el nombre del estadio, el concierto se trasladará temporalmente a la Luna.
P. D. 2:
He visto Dears elaborar teorías utilizando fases lunares, previsiones meteorológicas y movimientos migratorios de las aves.
Os admiro.
Me preocupáis un poco, pero os admiro.
P. D. 3:
Si el nombre de un estadio aparece reflejado accidentalmente en mis gafas durante una entrevista, no significa que el próximo concierto vaya a celebrarse allí.
Tampoco significa que no vaya a celebrarse allí.
En realidad, no significa nada.
Es solo una entrevista y son solo unas gafas.
P. D. 4:
Sé muy bien que, después de un Soon, si una publicación mía contiene un #, algunos Dears encontrarán una forma de convertirlo en una pista.
Si contiene dos #, encontrarán dos pistas.
Si no contiene ninguno, encontrarán tres.
Dears, la información no está escondida en un código secreto en mis publicaciones.
Que yo sepa.
P. D. 5:
Si algún Dear consigue viajar en el tiempo para conocer la fecha exacta de la venta de entradas antes del anuncio oficial, le ruego encarecidamente que no publique cincuenta teorías contradictorias en internet.
Conociéndoos, acabarían convirtiéndose en cien.
P. D. 6:
El amor que siento por vosotros no se mide en número de conciertos, kilómetros, países, ciudades ni estadios.
Se mide en toneladas métricas de cariño repartidas por igual.
Favor de no especular sobre a quién amo más.
P. D. 7:
Si no podéis venir al concierto, yo os buscaré mirando directamente a cámara durante el directo.
Y, si algún día logro salir de la pantalla para abrazaros, prometo volver a entrar después.
No quiero vivir eternamente dentro de vuestros salones.
Especialmente si tenéis gatos.
Los gatos actúan como si fueran los propietarios de la casa y no deseo conflictos diplomáticos con ellos.
P. D. 8:
Si seguís especulando demasiado, el próximo anuncio se realizará exclusivamente mediante señales de humo, código morse, jeroglíficos persas, canciones de ballenas y mensajes transportados por palomas mensajeras.
Aun así, sospecho que alguien encontrará una pista escondida en el comportamiento de las palomas.
P. D. 9:
Si algún día anuncio un concierto y todos permanecéis tranquilos, relajados y pacientes…
Sabré inmediatamente que habéis sido sustituidos por máquinas.
En ese caso, el verdadero concierto consistirá en localizar a todos los Dears originales para abrazarlos.
Sí, he dicho a todos.
Incluso a los que ahora mismo están buscando pistas ocultas en estas posdatas.